Mientras transcurren los días laborales, las mujeres aprenden a maquillarse en lugares tan insospechados como un micro, una combi, un taxi o el semáforo en rojo… Los hombres por su lado aprendemos a ponernos la corbata mientras corremos al paradero o esperamos en el trafico, muy pocos tenemos la suerte de afeitarnos inmediatamente después de marcar tarjeta. No obstante, ambos tomamos el primer cafe luego de responder los primeros Correos.